Category Archives: Carnes

Ossobuco en Salsa

Ossobuco en Salsa
Ossobuco en Salsa

Para preparar el Ossobuco en salsa para cuatro personas necesitamos los siguientes ingredientes:

– 2 Cebollas picadas muy finas
– 4 zanahorias picadas muy finas
– 4 dientes de ajos picados finos
– 10 granos de pimienta, sal
– 8 piezas de ossobuco
– 1 vaso de vino blanco, aceite
– 1vaso de salsa de tomate
– Caldo de carne
– Harina

Salamos la carne la rebozamos en harina y la sofreímos. A continuación preparamos un sofrito con la verdura, el vino, el tomate, y el caldo.Y seguidamente lo echamos en la olla exprés, unos 20 minutos más o menos dependiendo como sea la olla.

Pasamos la salsa con la batidora si fuese necesario se pude ligar con fécula para que espese un poco. Servimos las rodajas de ossobuco salseándolas y acompañadas con pasta cocida o con patatas fritas

Quizás también te interese:

Solomillo al Whisky

Solomillo al Whisky
Solomillo al Whisky

Por aquí por Sevilla hay una tapa muy típica que es el Solomillo al Whisky. Hay sitios donde lo hacen espectacular, en La pitarra por ejemplo, cada vez que vamos allí y lo pido me aseguro de tener pan para mojar la salsita porque está para dejar el plato reluciente rebañando la salsita .

Bueno, pos esta humilde Cocinicas hace desde un tiempo una receta de Solomillo al Whisky que le pasó un antiguo compi de trabajo y como hoy viene gente a comer a casa me he puesto manos a la obra.

Ingredientes:

  • Ajos
  • Aceite
  • Zumo de Limón
  • Solomillo de cerdo
  • Whisky
  • Pastilla de Caldo Avecrem

 

Ingredientes Solomillo al Whisky

Lo primero que hay que hacer es preparar los ingredientes:

  1. pelar los ajos y dejarlos enteros
  2. Cortar la carne en medallones y salpimentarla
  3. Hacer zumo de limón. La proporción es medio vaso de limón para una pieza de solomillo y un cuarto de vaso más por cada otro solomillo.
  4. Whisky misma cantidad de zumo
  5. Desmenuzar la pastilla de caldo, en la misma proporción que el zumo , media para un solomillo y un cuarto más por cada otra pieza.

Una vez  preparados los ingredientes ponemos en una sarten grande el aceite a calentar.

Cuando el aceite este calentito echar los ajos y esperar que se doren.

Una vez estén dorados echar la carne y marcarla

Marcar la carneComo hoy he hecho bastante cantidad lo que he hecho es marcar la carne poco a poco , es decir echaba un poco de carne la marcaba y la sacaba y repetía el proceso hasta marcarla toda.

Una vez marcada la carne se echa el zumo de limón, el whisky y la pastilla, distribuyendolo bien por toda la sartén. Yo personalmente lo que hago es mezclar el zumo, el whisky y la pastilla con la batidora , así me aseguro que está el Avecrem bien desmenuzado y todo bien mezclado. Remover frecuentemente porque con la pastilla de caldo se puede pegar.

Solo queda esperar a que se reduzca y que la carne esté tierna, yo lo suelo dejar bastante tiempo a fuego lento.

Para acompañar lo que pegan son unas patitas cortadas en rodajas y frititas como lo pobre, vamos que se quedan blanditas al freirlas. Lo que yo suelo hacer normalmente es ponerlas de fondo en la fuente donde voy a servir la carne y echar la carne encima con su salsita. Con eso las papitas cogen el saborcito y está el plato para chuparse los dedos.

Solomillo al Whisky!

Quizás también te interese:

Albóndigas de Pollo en Salsa

Albóndigas de Pollo en Salsa
Albóndigas de Pollo en Salsa

Para la masa de carne necesitamos:

Una pechuga de pollo
Un huevo
Una rebanada de pan mojado en leche
Perejil
Cebolla
Sal
Pimienta
Pan rallado.

 

Para la salsa necesitamos:

Tres ó cuatro zanahorias
Una cebolla
Un par de dientes de ajo
Perejil picado
Colorante o azafrán
Un chorrito de vino blanco
Pizca de pimienta al gusto
Una hoja de laurel
Sal o pastilla de caldo
Aceite de oliva

Estas albóndigas van sin empanar y sin freír.

Ponemos la carne picada, una ramita de perejil y como media cebolla mediana que pasamos por el picador para que quede muy molido, el pan mojado en leche y escurrido, sal, pizca de pimienta y un huevo, se amasan, deben de quedar flojitas, pero si hace falta le ponemos un poco de pan rallado. Una vez de amasadas hacemos bolitas y reservamos.

Para la salsa:

Ponemos en una cacerola un chorro de aceite de oliva, cuando esté caliente le ponemos los dientes de ajo, la cebolla y las zanahorias muy picados, dejamos que se doren, apartamos y lo pasamos por la batidora (Si se quiere podemos dejarlo como está), se le añade el vino, el laurel y el perejil picado, la pizca de pimienta y medio vaso de agua. Esperamos a que empiece a hervir y se les pone las albóndigas poco a poco para que no se peguen entre ellas, las dejamos que se pongan tiernas, si vemos que hace falta más caldo, le vamos añadiendo algo más de liquido, a esta salsa se le pueden poner unos champiñones, o unos guisantes. Y a mojar pan!!

 

Mando las dos variantes del mismo plato, esta vez con salsa casera de tomate, pimiento y cebolla.

Básicamente partimos de la misma forma de hacer las albóndigas, pero con otra salsa, para hacerla necesitamos:

Tomates maduritos y rojos
Un par de pimientos verdes de freír
Una cebolla
Laurel
Orégano
Sal
Pimienta
Aceite de oliva.

 

Ponemos en una cacerola un chorro de aceite de oliva al que incorporaremos tomates pelados y sin pepitas troceados muy pequeño ( Podemos poner tomate ya triturado), partimos a trocitos los pimientos y la cebolla, rehogamos todo un poco y le ponemos el laurel, la pizca de pimienta, pizca de orégano, perejil picado, una cucharadita de azúcar para quitarle la acidez al tomate y la sal, dejamos que hierva y le vamos poniendo las albóndigas que se harán mientras que se reduce el tomate hasta hacer la salsa

 

Buen provecho!!

Quizás también te interese:

Pechuga de pollo rellena con verduras

Pechuga de pollo rellena con verduras
Pechuga de pollo rellena con verduras

Hace unas semanas Paqui, la madre de una de las cocinicas de este Blog (NemesisIshtar), nos regaló una caja de pimientos de Almería. Pimientos que fueron repartidos entre los miembros de la familia y a mi me tocaron 4 pimientos que daba pena comerlos de los bonicos que son 😛

Y si no me equivoco el color de ellos depende del grado de madurez de los pimientos yendo del verde , amarillo, naranja y rojo. Me dijeron un truco para poder conservar estos pimientos y poder usarlos cómodamente en otras ocasiones. El truco está en trocearlos (al gusto) y meterlos en una bolsa hermética en el congelador.

menudo festival de color

Así solo tenemos que coger los que necesitemos y ponerlos en la plancha o en la sarten para que se hagan, sin necesidad de descongelar previamente si no queremos.

Aprovechando que ya los tenía troceados hice una receta que me sugirió mi madre (Conchi) y a la que yo le hice una pequeña variación.

Para hacerla necesitareis los siguientes ingredientes:

– Una pechuga de pollo gruesa (para abrir como un libro) o dos de ellas de corte fino.
– Pimientos
– Champiñones
– Queso Philadelphia
– Queso en polvo Grana Padano
– Pimienta, Aceite y Sal.

En la plancha asamos las verduras, yo he usado pimientos y champiñones pero se le pueden poner las que os gusten. Mientras precalentamos el horno a 200º. Retiramos las verduras cuando estén hechas, no poned el fuego demasiado fuerte para que se vayan haciendo poco a poco y no se os quemen.
En una fuente para horno que untaremos con aceite de oliva ponemos la pechuga de pollo y sobre ella ponemos una capa fina de queso de untar philadephia, colocamos una capa de verdurita que hemos hecho antes a la plancha (si hemos abierto la pechuga como un libro, en su interior es donde pondremos las verduras y lo uniremos con un palillo o lo coseremos con hilo de cocina), después colocamos la otra pechuga fina a modo de tapa.
Espolvoreamos pimienta molida sobre la pechuga y rociamos también con un poquito de queso en polvo y de aceite de oliva.
Metemos en el horno las pechugas para que se cocinen durante unos 15 minutos aproximadamente. El resultado es espectacular, las pechugas salen supertiernas y la combinación con las verduras y el queso philadelphia hace que estén muy suaves y jugosas. (A quien lo le guste el queso puede prescindir de él, tiene pinta de que vayan a estar estupendas igual).

Quizás también te interese:

Pechuga de pollo con especias

Pechuga de pollo con especias
Pechuga de pollo con especias

Muchos de nosotros solemos pasar la mayor parte del tiempo a dieta o al menos intentando comer cosas que sean bajas en calorías, por lo menos entre semana, para que así los pequeños placeres del fin de semana no causen estragos en nuestra anatomía (no todos tienen la suerte de algunos que comen y no engordan).
Y la fiel amiga de las dietas y del régimen es la pechuga de pollo por ser una carne con muchas proteinas, baja en colesterol y baja en calorías…. Pero tiene un inconveniente: es sosa como ella sola, no hay nada mas triste que una pechuga a la plancha. El truco para comerla y hacer de ella una fiesta sin tener que acudir al recurso de rebozarla (que rica la pechuga empanada! me recuerda a las salidas al campo en plan picnic) es usar a una buena aliada en un régimen: las especias.

Hace un año y medio me puse a dieta en serio y os puedo asegurar que este recurso me salvó del aburrimiento y me permitió cumplir mis objetivos mas fácilmente (y no es que comiera siempre pollo, pero ayudaba darle alegría al tema).
Normalmente suelo usar en mi cocina con las pechugas de pollo o bien un “popurri” de pimientas o unas especies que encontré en el Hipercor “toque especial Morocco”. Con unas u otras da gusto comer pechuga a la plancha.

Voy a poneros a continuación una receta baja en calorías, muy simple pero sabrosa.

Necesitareis los siguientes ingredientes:
-Pechuga de pollo
-Un tomate
-Un quesito fresco
-Albahaca u Orégano (según gustos)
-Aceite de oliva virgen y Sal
-Especies “Toque Especial Morocco” (Sal marina, Jenjibre, ajo, azucar, pimiento seco, alcaravea, sésamo, comino, canela, guindilla, cilantro, pimienta, tomillo, menta y cúrcuma)

Ponemos la plancha a calentar a 120º. Cogemos la pechuga de pollo y le ponemos las especies y la sal antes de ponerla en la plancha. Cuando el aceite esté caliente las ponemos en la plancha y en unos 5 minutos o menos las tendremos listas.

Para acompañarlas cogemos un tomate y lo cortamos en 4 rodajas, lo ponemos en el plato y rociamos con aceite de oliva y sal. Sobre las rodajas de tomate ponemos el queso fresco cortado también en lochas y espolvoreamos con albahaca y le ponemos otro poquito de aceite.


Así tenemos un plato bajo en calorías y muy sabroso con ayuda de las especias y las hierbas aromáticas. Y es verdad lo que me decía mi madre el otro día, desde que ando medio a dieta en mi despensa se han multiplicado el número de botes de especias y hierbas aromáticas… 😛

Quizás también te interese:

Albóndigas con sobrasada

Albóndigas con sobrasada
Albóndigas con sobrasada

Como continuación a la otra entrada de cocinicas, y como os avanzaba, hice las Albóndigas con Sobrasada basándome en la receta que me pasó Esther, ver enlace.

 El modo de preparación es idéntico a las anteriores.. ver aquí. A excepción de que estas albóndigas llevan sorpresa en su interior y esto hace que tengan un saborcillo diferente, siendo la estrella invitada la sobrasada.

En la receta original dicen de mezclar la sobrasada con la carne de las albóndigas, pero a mi se me ocurrió otra cosa, el darles un “corazón de sobrasada” a las bolitas jeje….. Se me ocurrió ponerle en el centro de cada albóndiga un poquito de sobrasada tal que así…

Con lo que a la hora de freirlas no vamos a perder mucha sobrasada por el camino, si que es cierto que cuando las fries empiezan a sudar coloraito, pero eso es lo que tiene gracia, que dejen en el aceite donde luego vamos a freir los ingredientes que componen la salsa, ese regustillo a sobrasada.

El proceso es idéntico al anterior. Esta vez a parte de la cebolla le puse champiñones cortaditos a láminas… Por cierto me encanta cortar champiñones así a láminas, los compro enteros nada mas por el placer de cortarlos yo.. jajaja.. siempre que me pasan estas cosas me acuerdo de Amelie y las cosas que le gustan y no le gustan…. el momento ese en que le gusta meter la mano dentro de un saco de legumbres…

Bueno a lo que iba… que sólo hay que añadir un vaso de caldo de carne al sofrito, con una cucharadita de harina para que espese la salsa e incorporárselo a las albóndigas. Dejar que cueza todo junto durante unos 10-15 minutos y listo para ser devorado. Está claro que estas están mucho mejor que las anteriores, “cuanto mas azúcar más dulce” como dice el refrán.

 

 ÑAM!

Quizás también te interese:

Albóndigas caseras

Albóndigas caseras
Albóndigas caseras

Siempre me ha dado por hacer las albóndigas con tomate frito, y siempre me han encantado las albóndigas en salsa que hace mi madre… De hecho esa comida suele ser el plato estelar junto con el arroz al horno y la paella cuando nos juntamos la familia a comer en pleno, por petición popular. No he conseguido que mi madre me de la receta exacta pero he hecho un apaño y no ha salido mal el invento, hoy me las he comido y me han sabido a gloria (de hecho tengo para otra vez guardaditas en el congelador).

Ingredientes para 4 personas: 
1/2 kg de carne de ternera picada
200gramos de miga de pan
1 vaso de leche
1 huevo
2 dientes de ajo
3 cebollas, 1 tomate
1 vaso de caldo de carne
harina, aceite de oliva virgen
sal , perejil picado y pimienta negra molida

Tenéis dos opciones o compraros las albóndigas hechas, las del mercadona vienen muy bien para esto, porque ahorráis tiempo y tienen buen sabor…

O las preparáis vosotros de este modo:

Mezclar la miga de pan con la leche y dejar reposar.

En un bol pon la carne picada, el huevo, los ajos finamente picados y un poco de perejil picado. Salpimienta y mezcla bien hasta que quede una masa homogénea.

Escurre la miga de pan e incorpórala a la mezcla anterior. Amasa bien. Prepara las albóndigas.

Yo me ahorré todos estos pasos (aunque las veces que las he hecho así quedan ricas, ricas, ricas… ) y empecé en este punto:

Pasa las albóndigas por harina fríelas en una sartén con unas 7 cucharadas de aceite. Dóralas y colócalas en un plato con un papel de cocina para que escurra el aceite y después pásalas a una cazuela.

 

Pica las cebollas y ralla un tomate, y dóralas en el mismo aceite donde has frito las albóndigas incorporando también el tomate natural

Añade una cucharada de harina y rehoga brevemente

Vierte el caldo de carne ( y el vino tinto, quien quiera) y deja que se cocine durante unos 15 minutos en el caso de que le hayas añadido el vino.

 

Si no has puesto vino,  puedes pasar a incorporar a este caldo, tras haber hecho que se reduzca un poco durante unos 5 minutos, las albóndigas.

Guisa las albóndigas y la salsa durante 10 o 15 minutos. Y estarán listas para hincarles el diente!

 

ÑAM!

Para ser la primera vez que las hago así, no resultó mal el invento y a la salsita se le pueden añadir mas cositas, champiñones, guisantes, zanahorias… vamos que todo es cuestión de probar. Eso si, dejo para el finde otro experimento “albóndiguil”, unas que se cocinan con sobrasada jeje..

Quizás también te interese: